La definición del descenso en la Liga 2 2026 llega cargada de particularidades. De acuerdo con las bases del campeonato, los equipos ubicados entre el séptimo y noveno lugar de cada grupo de la Fase Regional deben disputar una etapa destinada a definir la permanencia. Sin embargo, el retiro de FC San Marcos y la situación judicial de Deportivo Binacional han convertido este tramo del torneo en un escenario mucho más complejo de lo previsto.
El reglamento establece la conformación de dos triangulares con los clubes que terminaron entre las posiciones 7° y 9° de cada grupo. Bajo esa distribución, la lucha por la permanencia quedó organizada de la siguiente manera:
Grupo A: Universidad César Vallejo, Estudiantil CNI y FC San Marcos.
Grupo B: Deportivo Binacional, Academia Cantolao y Santos FC.
El problema aparece porque FC San Marcos se retiró del campeonato durante la temporada y, de acuerdo con las propias bases, perdió automáticamente la categoría.
San Marcos ya ocupa el último lugar
El artículo 10.3 del reglamento contempla que una exclusión, retiro, descenso automático u otra sanción similar durante el desarrollo del campeonato implica que el club involucrado pase a ocupar el último lugar de la tabla acumulada.
En la práctica, esto significa que San Marcos ya se encuentra condenado al descenso antes de que empiece la etapa destinada precisamente a determinar qué equipos perderán la categoría.
Y allí aparece la primera gran contradicción del formato. Vallejo y Estudiantil CNI forman parte del mismo triangular que San Marcos. Si el club ancashino ya está descendido, ambos equipos llegan a esta etapa en una situación muy distinta a la de los integrantes del otro grupo.
Un Grupo A sin verdadera pelea por la permanencia
En términos deportivos, César Vallejo y Estudiantil CNI tendrían muy poco en juego si San Marcos ya ocupa de manera definitiva el último lugar y es el club condenado a perder la categoría. Esto desnaturaliza el propósito original del triangular.
La etapa fue creada para que tres equipos compitan por evitar el descenso. Sin embargo, en el Grupo A uno de ellos ya no participa del torneo y, además, ya sufrió la consecuencia deportiva que esta fase debía definir.
Por ello, tanto Vallejo como CNI ingresarían a esta instancia con una tranquilidad que no tendrán los equipos del Grupo B.
Cantolao, Santos y Binacional sí tendrán presión
El panorama será completamente distinto para Deportivo Binacional, Academia Cantolao y Santos FC. Los tres integran el Grupo B y, bajo el formato establecido inicialmente, deberán competir entre sí para evitar terminar en la posición que determine la pérdida de categoría. Esto genera una diferencia considerable entre ambos triangulares.
Mientras en el Grupo A el descenso ya estaría determinado por el retiro de San Marcos, en el Grupo B tres instituciones deberán disputar partidos con consecuencias directas sobre su permanencia.
Desde el punto de vista competitivo, la situación abre inevitablemente el debate sobre si la Liga de Fútbol Profesional debió adaptar el formato una vez confirmado el retiro de San Marcos. Una modificación pudo haber permitido que todos los clubes involucrados afrontaran condiciones similares en la lucha por mantenerse en la categoría.
El caso Binacional añade todavía más incertidumbre
Como si el panorama no fuera suficientemente complejo, Deportivo Binacional aparece además involucrado en una situación externa al propio campeonato.
De acuerdo con la resolución del Tribunal Constitucional difundida recientemente, se ordenó a la Federación Peruana de Fútbol actualizar la tabla de posiciones de la Primera División 2023 conforme a las sanciones impuestas a Sport Boys y, como consecuencia, disponer que Escuela Municipal Deportivo Binacional mantenga la categoría y sea incorporado al Torneo Liga 1-2027. La resolución añade una nueva variable a la definición del descenso de Liga 2.
Binacional forma parte del triangular del Grupo B y, según el formato deportivo de la Liga 2 2026, debería luchar por conservar su categoría. Sin embargo, al mismo tiempo existe una decisión judicial que ordena su incorporación a la Liga 1 2027.
Eso podría generar un escenario todavía más singular si el cuadro puneño terminara deportivamente comprometido con el descenso en Liga 2 mientras, por otra vía, mantiene una orden de incorporación a la máxima categoría para la próxima temporada.
Un formato que necesita respuestas
La etapa de descenso de la Liga 2 fue diseñada para resolver deportivamente qué instituciones continuarían en la categoría, pero las circunstancias terminaron alterando significativamente ese esquema.
El retiro de FC San Marcos deja prácticamente sin sentido competitivo al triangular que comparte con César Vallejo y Estudiantil CNI, mientras Cantolao, Santos FC y Binacional deberán afrontar una verdadera lucha por la permanencia.
A ello se suma el caso judicial de Binacional, que introduce una interrogante adicional sobre cómo se aplicarán finalmente las consecuencias deportivas de esta etapa.
Más allá de lo que establecen inicialmente las bases, el escenario deja una pregunta inevitable: ¿debió modificarse el sistema de descenso después del retiro de San Marcos para garantizar condiciones competitivas similares para todos?
La Liga 2 entra así en una fase decisiva en la que no solamente estará en juego la permanencia, sino también la coherencia de un formato que deberá adaptarse a circunstancias que no estaban previstas cuando comenzó la temporada.
Redacción SegundaPerú
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