El sueño de alcanzar la Etapa Nacional de la Copa Perú 2026 no dependerá únicamente de los resultados obtenidos en la cancha. La Liga Nacional de Fútbol Aficionado (LINFA) ha establecido una serie de requisitos económicos que deberán cumplir obligatoriamente todos los clubes clasificados si desean participar en la fase decisiva del torneo.
Según el reglamento oficial de la competencia, específicamente en el Capítulo VIII correspondiente al Régimen Económico y Administrativo, las instituciones estarán obligadas a cancelar un Derecho de Participación equivalente a 2 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), además de constituir una Garantía de Participación de 5 UIT como requisito indispensable para ser habilitadas en la Etapa Nacional.
La normativa señala que ambos pagos deberán realizarse dentro de los plazos establecidos por la LINFA y acreditarse a través de la plataforma oficial del campeonato. El reglamento es claro al advertir que cualquier incumplimiento impedirá que el club pueda tomar parte en la competencia nacional, independientemente de haber conseguido la clasificación por mérito deportivo.
La garantía de participación tendrá como finalidad asegurar que los clubes cumplan con sus obligaciones administrativas, económicas y disciplinarias durante el desarrollo del torneo. En ese sentido, la organización podrá efectuar descuentos de dicho monto para cubrir multas, deudas, gastos de organización u otros conceptos debidamente sustentados.
Una vez finalizada la participación del equipo y verificado que no mantiene obligaciones pendientes con la organización, la garantía será devuelta siguiendo el procedimiento establecido por la LINFA.
Las nuevas disposiciones representan un importante desafío para muchas instituciones del fútbol amateur, especialmente para aquellos clubes con presupuestos limitados que deberán realizar un importante esfuerzo económico para competir en la fase nacional.
Con estas medidas, la organización busca fortalecer la formalidad y sostenibilidad de la Copa Perú, promoviendo una mayor responsabilidad administrativa entre los participantes y asegurando un desarrollo más ordenado de la competencia más importante del fútbol amateur peruano.
Si bien las exigencias podrían representar una barrera para algunos equipos, también apuntan a elevar el nivel de organización institucional de los clubes que aspiran a alcanzar el fútbol profesional, haciendo que el camino hacia el ascenso no solo se gane dentro del campo de juego, sino también mediante una gestión responsable fuera de él.
Redacción SegundaPeru
No hay comentarios:
Publicar un comentario