Con el partido de desempate entre U América FC y Bolognesi de Tacna en Chancay se bajó oficialmente el telón de la temporada 2011 de la Segunda División, la cual será recordada como una de las más caóticas y polémicas desde que se tomó la decisión de descentralizar el torneo.Este año ha quedado demostrado una vez más que esta categoría no despierta el interés del aficionado, sobre todo en provincias, ni mucho menos de la prensa que dice llamarse especializada y que sólo se acuerda de la Segunda cuando se presenta algún escándalo. Como es lógico, la falta de cobertura es algo que viene matando al torneo poco a poco, cual cáncer que debilita a un paciente prácticamente en estado terminal y que debe soportar una completa indiferencia por parte de la FPF a la que poco le importa remediar esta situación. Si durante seis años la Segunda División Nacional no ha logrado consolidarse sería momento entonces de preguntarse si en verdad valió la pena descentralizar el torneo.
Para nadie es un secreto que se necesita reestructurar el sistema de ascensos en nuestro país de manera urgente. Resulta inconcebible que el ascenso en nuestro país sea un dragón de dos cabezas. Si bien se reconoce que la Copa Perú concentra mucho mayor interés que la Segunda, esta también necesita ser modernizada ya que es inaudito que los clubes que llegaron a la etapa nacional este año se queden de para prácticamente seis meses durante el 2012. Ya son muchos los dirigentes y empresarios que reclaman también un cambio en el formato actual sin quitarle la emoción que caracteriza a la llamada "Libertadores de los Pobres".
Ante la indiferencia del aficionado promedio como del directorio de la FPF por potenciar la Segunda División y consolidarla como el único medio para llegar a primera quedaría entonces como única opción crear categorías dentro de la Copa Perú para separar a los clubes amateurs de los profesionales o semi - profesionales. Y en cuanto a la Segunda la opción más realista sería integrar el certamen al sistema de Copa Perú, para que el torneo sea disputado nuevamente por clubes de Lima Metropolitana, Lima Provincias y del Callao, tal y como ocurría hasta el año 2005. Incluso en la realización de esta modificación estaría la "clave" para la formación de la tan ansiada y esperada Liga Superior de Lima y Callao.
Sin lugar a dudas el modelo a seguir para la Segunda División es Argentina, específicamente la B Nacional por la pasión e interés que despierta. Pero la realidad es otra, el producto ascenso simple y sencillamente no vende, no le interesa al peruano promedio fanático y seguidor del fútbol nacional. Queda claro entonces que mientras existan dos torneos descentralizados que otorguen un cupo a primera el ascenso en el Perú es y seguirá siendo un mamarracho espectacular.
Por Giancarlo Córdova – Twitter: @giancarlogcv

























